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Las cubiertas están constantemente expuestas a las inclemencias del tiempo, como la lluvia, la nieve, el viento y los rayos UV. Sin una impermeabilización adecuada, el agua puede filtrarse y causar daños significativos, como la aparición de goteras, el deterioro de los materiales de construcción y la formación de moho y hongos. Estos problemas no solo afectan la integridad del edificio, sino que también pueden representar riesgos para la salud de sus ocupantes.
Es importante considerar que la impermeabilización de las cubiertas previene el deterioro prematuro de los materiales de construcción, lo que minimiza la necesidad de reparaciones frecuentes y costosas. Una inversión en impermeabilización garantiza que el edificio mantenga su valor y funcionalidad a lo largo del tiempo. Impermeabilizar las cubiertas de los edificios es esencial para proteger la estructura, mejorar la eficiencia energética, y asegurar la durabilidad y el valor del inmueble.
Existen muchos tipos de cubiertas, y cada una necesita un enfoque distinto para la impermeabilización de cubiertas. A continuación repasamos las particularidades de las cubiertas planas transitables, metálicas, verdes e inclinadas, y qué sistema Mimper se ajusta mejor a cada caso.
Cubiertas planas transitables: son las más habituales en azoteas y terrazas comunitarias, donde el paso frecuente de personas obliga a combinar impermeabilización con resistencia al desgaste. La membrana debe soportar pisadas, mobiliario y limpieza periódica sin perder elasticidad ni adherencia. En Mimper resolvemos la impermeabilización de cubiertas planas transitables con sistemas de poliuretano líquido armado con geotextil, que forman una membrana continua y sin juntas, capaz de adaptarse a pendientes irregulares y puntos singulares, con garantía de hasta 25 años.
Cubiertas metálicas: los paneles sándwich, la chapa grecada o el fibrocemento están sometidos a fuertes dilataciones térmicas y a la corrosión progresiva del soporte, lo que exige un sistema flexible capaz de acompañar el movimiento del metal sin agrietarse ni despegarse. El sistema Mimper 460, orientado específicamente a la impermeabilización de cubiertas metálicas e industriales, ofrece una excelente relación calidad-coste en naves industriales, polideportivos y cubiertas ligeras con pendiente mínima.
Cubiertas verdes o ajardinadas: además de impermeabilizar, la membrana debe resistir la agresión mecánica de las raíces y la humedad constante procedente del sustrato vegetal y el riego. Para este tipo de proyectos recomendamos el sistema Mimper 250 con certificado anti raíces, dentro de nuestra gama de impermeabilizantes de poliuretano líquido, que garantiza estanqueidad a largo plazo incluso bajo capas de tierra vegetal y drenaje.
Cubiertas inclinadas: los tejados de teja, pizarra o paneles ligeros presentan una geometría más compleja, con cumbreras, limahoyas y encuentros que concentran el riesgo de filtración. Nuestros sistemas de impermeabilización Mimper 310, sin olores y apto para interiores ocupados, y Mimper 250W, de base agua y perfil ecológico, se aplican con frecuencia en la rehabilitación de este tipo de cubiertas, adaptándose a la pendiente sin perder adherencia.
Antes de elegir sistema conviene revisar los requisitos normativos: el Código Técnico de la Edificación (DB-HS1) establece las exigencias básicas de salubridad frente a la humedad que debe cumplir cualquier sistema de impermeabilización de cubiertas en España, con independencia del tipo de cubierta o del sistema Mimper elegido.
Los signos de que una cubierta necesita ser impermeabilizada incluyen la aparición de goteras, manchas de humedad en el techo o las paredes, presencia de moho, y materiales de la cubierta visiblemente deteriorados o agrietados.
Los daños pueden acumularse y resultar en costosas reparaciones estructurales, un ambiente interior insalubre y una reducción significativa en la vida útil del edificio. Además, las filtraciones pueden afectar los sistemas eléctricos y causar riesgos adicionales, como cortocircuitos e incendios.
La impermeabilización líquida con membranas de poliuretano se puede aplicar en superficies inclinadas como cubiertas con tejas cerámicas gracias a que existen productos tixotrópicos y/o con una alta densidad que evitan el descuelgue del producto por la pendiente, y ofrecen una aplicación eficaz y de alto rendimiento en pocas capas.