Cuando se trata de impermeabilizar cubiertas, terrazas o cualquier superficie expuesta a la intemperie, el éxito del sistema de impermeabilización líquida no solo depende de la calidad del producto, sino también de una correcta preparación del soporte. Esta etapa inicial es fundamental para garantizar la adherencia, el rendimiento y la durabilidad del sistema aplicado. A continuación, te explicamos los trabajos necesarios para dejar la superficie lista para recibir la membrana impermeabilizante.
1. Limpieza de la superficie: el primer paso indispensable
Antes de aplicar cualquier sistema líquido, la superficie debe estar completamente limpia, seca y sana. Eliminar el polvo, suciedad, grasas, restos de pintura o cualquier otro contaminante es vital para asegurar una correcta adherencia.
¿Por qué es tan importante quitar el polvo?
El polvo crea una película entre el soporte y la imprimación, impidiendo que el producto penetre adecuadamente. Si hay polvo en exceso, puede mezclarse con la imprimación y alterar sus propiedades.
¿Cómo se elimina correctamente?
- Utiliza cepillos duros, aspiradoras industriales o sopladores potentes.
- Asegúrate de limpiar toda la superficie sin dejar residuos.

2. Lijado: abriendo el poro para mejorar la adherencia
El lijado es especialmente necesario en:
- Superficies lisas o pulidas con el poro cerrado como hormigón pulido o barnizado.
- Pinturas viejas (poliuretano, epoxi, acrílicas, etc.).
Utiliza discos abrasivos de diamante o corindón, con alta dureza según la escala Mohs (nivel 9-10). La elección del tipo de disco dependerá del material de base y del resultado deseado.
3. Nivelación de la superficie: garantizando el buen drenaje
En superficies con pendientes incorrectas o cavidades profundas, es fundamental corregir el desnivel antes de impermeabilizar.
Métodos comunes:
- Aplicación de soleras de cemento.
- Uso de morteros autonivelantes o resinas.
- Maquinaria de nivelación según el tamaño y forma del soporte.

4. Reparación de daños: grietas, juntas y hormigón deteriorado
Antes de aplicar la imprimación, es esencial realizar una inspección visual detallada:
Tratamiento de grietas:
- Grietas menores de 0,3 mm pueden dejarse sin tratar.
- De 0,3 a 3 mm: sellar con masilla de poliuretano.
- Mayores de 3 mm: es necesario abrirlas en forma de V con una amoladora y repararlas con morteros R3 o R4 o con resinas y arena de sílice en un ratio entre 1:1 a 1:5.
Asegúrate de respetar el tiempo de curado de los productos de reparación antes de continuar con el sistema.

5. Preparación de superficies metálicas
- Lijar y eliminar el óxido hasta dejar una superficie rugosa (cepillo de alambre no es suficiente).
- Limpiar la superficie preparada con disolvente tipo MEK.
- Rellenar agujeros con masilla de PU o espuma de PU (recortando el exceso).
- Ampliar la preparación unos 10 cm más allá del área a tratar.
6. Superficies de madera
- La madera debe estar completamente seca (menos del 5% de humedad).
- Reforzar juntas con membrana y tejido de refuerzo MARISEAL® FABRIC con un ancho mínimo de 20cm.
- Cubrir nudos o fisuras con tiras del mismo sistema.
- Confirmar ausencia de humedad ascendente (según norma ASTM D 4263).
7. Espuma de poliuretano (PU)
- Densidad mínima: 43 kg/m³ y resistencia adecuada según norma ASTM.
- Superficies nuevas (menos de seis meses) en buen estado: no requieren imprimación.
- Superficies deterioradas: es necesaria una preparación mecánica.
- Asegura una pendiente mínima y sin agua estancada.
- Si la espuma no cumple espesores según especificaciones técnicas, aplicar una capa nueva y dejar curar completamente.

8. Láminas bituminosas
- Sustituir o reparar zonas dañadas antes de aplicar el sistema líquido.
- Quitar los gránulos sueltos y crestas.
- Hacer una prueba de adherencia previa para confirmar la adherencia de la lámina a la superficie.
- Recomendable realizar una prueba de adherencia del sistema líquido a aplicar sobre la superficie.
Importante:
- No aplicar sobre asfalto fundido o alquitrán.
- Esperar al menos 180 días de envejecimiento de la lámina antes de aplicar la membrana líquida. Aplicar membranas líquidas sobre superficies que no hayan envejecido lo suficiente, causará manchas o formación de ampollas en las nuevas capas aplicadas.
- Verificar que no haya humedad ascendente.

9. Láminas sintéticas (PVC, TPO, EPDM)
- Reemplazar las zonas dañadas.
- Hacer una prueba de adherencia previa para confirmar la adherencia de la lámina a la superficie.
- Recomendable realizar una prueba de adherencia del sistema líquido a aplicar sobre la superficie.
- En el caso del PVC, limpiar con MEK antes de la aplicación del sistema.

Conclusión
La preparación de la superficie no es un paso opcional: es la base sobre la que se sustenta todo el sistema de impermeabilización. Seguir estas pautas garantiza una aplicación segura, duradera y eficaz del sistema líquido. Recuerda que cada tipo de soporte requiere un tratamiento específico, pero todos comparten un mismo objetivo: lograr una superficie limpia, estable y compatible con el sistema impermeabilizante elegido.



