Caso de éxito: renovación de una cubierta industrial con poliuretano líquido – más allá de la impermeabilización

En este artículo te contamos cómo un problema persistente de filtraciones en la cubierta de una gran nave industrial se convirtió en una oportunidad para mejorar no solo la impermeabilización, sino también el confort térmico interior. A través de un sistema de impermeabilización líquida de poliuretano, aplicado directamente sobre una antigua membrana asfáltica con pizarra, se logró una solución eficaz, rápida y duradera.

sistema de impermeabilización líquida de poliuretano

El problema: una cubierta antigua con filtraciones

La cubierta en cuestión de unos 1.200m², presentaba un sistema de impermeabilización basado en láminas de oxiasfalto autoprotegidas con pizarra. Este tipo de solución, muy habitual en construcciones industriales durante décadas, había cumplido su función durante varios años, pero con el paso del tiempo comenzó a dar problemas de filtraciones.

El envejecimiento del material, la exposición continuada a los rayos UV junto a las dilataciones y movimientos de la cubierta, generaron una pérdida de estanqueidad y un riesgo creciente para los equipos e instalaciones ubicados bajo cubierta. A esto se sumaban las altas temperaturas en el interior del edificio durante los meses más cálidos, acentuadas por el color oscuro del acabado de la cubierta.

La empresa propietaria necesitaba una solución eficaz, de rápida ejecución y con la mínima interferencia en la actividad diaria.

poliuretano líquido aplicado sobre la membrana

La solución: poliuretano líquido aplicado sobre la membrana existente

Tras un análisis técnico de la situación junto a la empresa de aplicación, se optó por una solución basada en una membrana de poliuretano líquido de aplicación en frío, el sistema Mimper 250. Una de las grandes ventajas de este sistema es que permite su aplicación directamente sobre la superficie existente, sin necesidad de desmontaje ni generación de residuos.

Los pasos seguidos fueron los siguientes:

  • Limpieza profunda de la superficie, eliminando polvo, residuos sueltos y restos de pizarra desprendida.
  • Imprimación Mariseal® Aqua Primer para mejorar la adherencia sobre soportes bituminosos envejecidos.
  • Aplicación de la membrana de poliuretano líquido Mariseal® 250, formando una membrana continua, sin juntas ni solapes.
  • Refuerzo con geotextil Mariseal® Fabric en toda la superficie aumentando la resistencia al desgarro y al punzonamiento y asegurando un espesor homogéneo en toda la superficie. 
  • Capa de acabado con poliuretano alifático Mariseal® 400, que además de protección UV, aporta una mejora térmica frente a la radiación solar.

El sistema utilizado ofrece gran elasticidad, resistencia al agua estancada y al tránsito ocasional de mantenimiento, lo que lo hace ideal para cubiertas planas industriales.

Ventajas añadidas: confort térmico y eficiencia energética

Uno de los beneficios más destacados fue la significativa reducción de la temperatura interior. Gracias al acabado blanco reflectante, la cubierta pasó de absorber una gran cantidad de radiación solar a reflejarla en su mayoría. Esto puede suponer una bajada de hasta 40ºC en el interior del edificio durante los días de mayor calor, reduciendo así la carga térmica y el uso de sistemas de climatización.

El efecto cubierta fría o «cool roof» no solo aporta mayor confort a los trabajadores, sino que también genera un ahorro energético considerable, con impacto directo en la factura eléctrica y en las emisiones de CO₂ asociadas al consumo energético.

Además, al no necesitar retirar la impermeabilización antigua, se evitó la generación de residuos, reduciendo así el impacto ambiental de la intervención y los tiempos de ejecución.

Una ejecución rápida y sin interrupciones

poliuretano líquido aplicado sobre membrana

Otro de los puntos fuertes del sistema fue su facilidad de aplicación. Al tratarse de una membrana líquida monocomponente, su puesta en obra no requiere maquinaria compleja ni soldaduras por calor. Esto permitió realizar los trabajos sin interrumpir la actividad diaria de la empresa, un factor clave en entornos industriales. Además, la posibilidad de terminar el sistema impermeabilizante en distintos colores permitió señalizar las zonas de paso en color gris, ordenando de forma visual el paso de los operarios de mantenimiento de instalaciones y cubierta.

El tiempo total de ejecución fue inferior a dos semanas, incluyendo la preparación del soporte.

Resultados y conclusiones

Tras la aplicación del sistema, la empresa no ha vuelto a tener problemas de filtraciones. Como la aplicación la ejecutó una empresa homologada y se realizaron controles periódicos, Mimper Spain expidió una garantía por escrito de 25 años de impermeabilización, y todo ello con un mantenimiento mínimo.

Los beneficios principales obtenidos fueron:

  • Solución rápida, eficaz y sin obras invasivas.
  • Aumento de la durabilidad y protección de la cubierta.
  • Mejora del confort térmico interior.
  • Ahorro energético y reducción de la huella de carbono.
  • Evitación de residuos y mejora del impacto ambiental.

Este caso demuestra el potencial de los sistemas de impermeabilización líquida no solo para resolver problemas de estanqueidad, sino como herramientas de mejora global para la eficiencia, sostenibilidad y confort de los edificios y sus usuarios.

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